El establecimiento o el retorno a la democracia en innumerables países del hemisferio sur –África, América Latina y Asia - amplió la expectativa de todos de alcanzar un mayor respeto por los derechos humanos. A pesar de esto, tanto la violación de estos derechos como la inseguridad social persisten. Sea por incapacidad o por falta de voluntad política, muchos Estados no aseguran a sus ciudadanos tales derechos fundamentales.
Ante este cuadro, organizaciones de la sociedad civil y activistas de derechos humanos se encontraron frente al importante desafío de transformar esa realidad. Las organizaciones de derechos humanos son uno de los principales actores en la lucha por la efectivación de los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos al buscar fortalecer prácticas democráticas y consolidar las demandas por transparencia y eficiencia del poder público. Es importante resaltar que estos derechos fundamentales fueron construidos y reforzados mediante tratados internacionales firmados en el ámbito de las Naciones Unidas y de otras organizaciones multilaterales.
Para que el trabajo de estas organizaciones tenga éxito, son de suma importancia tanto el acceso a recursos y prácticas exitosas en el ámbito local e internacional como el establecimiento y participación de estas organizaciones en redes internacionales de cooperación. La importancia de esta demanda fue reafirmada por las organizaciones participantes del Coloquio Internacional de Derechos Humanos, organizado por el Consorcio Universitario por los Derechos Humanos, que es un acuerdo de cooperación entre la Universidad de San Pablo, la Pontifica Universidad Católica de San Pablo y la Columbia University, de Nueva York, EE.UU.
En este contexto, procurando construir un ambiente colaborativo y fortalecer el intercambio de experiencias entre las organizaciones de derechos humanos del hemisferio sur, fue creada la organización no gubernamental Conectas Derechos Humanos.
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